Tagoro nació en la Restinga, la isla canaria de El Hierro el 10 de Octubre de 2011, como una erupción volcánica submarina. Lo único que se pudo apreciar fue el burbujeo del agua caliente en el mar. Durante años fotografié todas las islas y su relación con los volcanes. En 1978, subí el Teide a pie, por la ruta del teleférico desde el Valle de Ucanca para acreditar una cumbre de 3000 metros. Pertenecía al club Montañeros Celtas y además del Aneto y el Mulhacén no existían otras montañas con esa altitud en España.
En septiembre de 2021 el Jedey (como así lo quieren llamar siguiendo la costumbre indígena en las islas) es un volcán del Parque Natural Cumbre Vieja y situado en el camino o paso de Cabeza de Vaca. Desde el 19 de septiembre de 2021 no para de lanzar por sus nueve bocas lava a más de 1000 grados centígrados la cuál ha arrasado y destruido cientos de viviendas, miles de historias de vida que han quedado sepultadas para la eternidad. Además de eso, parcelas de cultivo, plataneras, dos escuelas, iglesias y una diversidad de insectos y su habitat. La lava que llegó al océano y ocupa más de 400 hectáreas espantó a especies marinas dos semanas antes de que el volcán explosionara (lo avisaron los pescadores) lo que ha provocado una crisis en el sector pesquero que afecta a más de 32 embarcaciones y cientos de familias que se dedicaban a la pesca de diferentes especies. A esto se suma la cuota y la veda de pesca.
Las aves de tierra y las marinas también han sido afectadas por la ceniza y se espera que la pardela cenicienta cuyos huevos eclosionan a partir del 15 de octubre se pierdan en gran cantidad. La pardela pesca lejos de la costa y regresa al atardecer con comida en su buche para alimentar a los polluelos (uno por pareja). Cada año, los amigos de las pardelas, recogen a estas aves para ayudarlas a seguir con su vuelo hacia el sur, Namibia o Sudamérica. La pardela es torpe en tierra y no es capaz de emprender el vuelo por si misma debido a la envergadura de sus alas.
Las aves de tierra como el halcón se han adaptado a la nueva situación y atacan a otras aves para subsistir.
En esta tragedia, en la que los seres humanos también se ven afectados construyeron sus viviendas y parcelas de agricultura en la dorsal de la plataforma sísmica que se extiende hasta El Hierro. La mitad de las viviendas, según publica hoy el diario El País en un estudio, son segundas residencias de extranjeros y la mayoría no estaban aseguradas (https://elpais.com/sociedad/2021-10-09/que-ha-destruido-el-volcan-de-la-palma-desde-el-dia-de-su-erupcion-casas-por-valor-de-150-millones-dos-colegios-y-kilometros-de-carreteras.html)
Las familias que vivían en esas casas destruidas por la lava volcánica están siendo acogidas por amigos y familias, pero algunas viven en lugares que el gobierno canario ha habituado para la emergencia. Otras, han alquilado un apartamento o una casa. Los extranjeros que tenían casas y campo de cultivo alquiladas llaman constantemente para saber si a su propiedad le ha destruido la lava.
Las mascotas recogidas durante las evacuaciones están bajo la protección de voluntarios y la solidaridad de los ciudadanos palmeros. También la gente de otras islas y del extranjero se preocupan de la situación e intentan ayudar a los damnificados. El estado español ha aprobado una ayuda inicial de 206. millones de euros como zona catastrófica y los gobiernos autonómicos y regionales hacen lo posible para paliar el sufrimiento de la población afectada.