Fuga de cerebros

2008-2009
Colonia, Estocolmo, París, Birmingham.
Documental
En cintas MiniDV / HDV con Sony HVR-Z1 
1440 x 1080 píxeles
Adobe Premiere

Sinopsis

Durante años Galicia, como otros países, ha sido una fábrica de estudiantes con carreras universitarias al no recibir el apoyo necesario emigran, buscan becas, universidades donde seguir investigando en su proyectos científicos.

Fuga de Cerebros es un documental escrito para explicar mediante entrevistas a los protagonistas en sus diferentes lugares de residencia, cómo se desenvuelven en el día a día, cuáles son sus campos de investigación científica y que opiniones tienen de las oportunidades de regresar a Galicia para compartir sus conocimientos. 

El panorama que contemplan en cuanto a la investigación en nuestro país y a las oportunidades, parece ser que no son del todo buenas. Becados por grandes instituciones o por otros gobiernos que ven y creen en ellos como una aportación a la ciencia y el conocimiento del ser humano, es uno de los puntos fuertes del documental. 

La producción para encontrar a científicos jóvenes que estuvieran dispuestos a conceder una entrevista de forma abierta y sincera, llevó mucho tiempo, siendo finalmente cuatro ciudades muy distantes en las que la realización se llevó a cabo:
París, Colonia, Estocolmo en Europa y Birmingham en Estados Unidos.



Son cuatro parejas que estudiaron en la universidad de Santiago de Compostela. El amor nació durante los estudios y al menos dos han formado una familia. 

¿Motivo de su fuga si es que lo podemos titular así?. Todos están de acuerdo en que las universidades gallegas no apoyaron sus invesigaciones. Hay una gran falta de oportunidades y muchas zancadillas, envidias y burocracias. Mientras que en otros países han encontrado muchas facilidades, en Galicia no se les tiene en consideración.



En varios casos, denuncian el poco interés por parte de las instituciones en apoyar la ciencia, mejor arrinconarlos en la esquina de un maloliente, sucio y viejo despacho para no quitar protagonismo a los que tienen el poder. Los colegas interpretan cualquier avance en una investigación, como algo personal àra hacerse notar y aspirar a puestos más de mando que de propios investigadores.



¿Volverían a Galicia? 

Para todos regresar a su tierra tendría que ser algo especial, buenos contratos, apoyo en la investigación, en enfermedades que hoy siguen siendo mortales. 

La gravedad de este hecho, implica que las becas otorgadas por entidades privadas miren con lupa cada aplicación. Es el caso de becas de fundaciones que apoyan la investigación fuera de nuestro país, pero existe una obligación ética o moral de regresar y poner esos conocimientos adquiridos al servicio de la ciencia. No están de acuerdo en esa tesis.



El proyecto pre hablado, sin contratación en aquel momento, sería una co-producido con la TVG. Debido al cambio de gobierno en la Xunta de Galicia en 2009, cogió por sorpresa a las dos partes de la co producción. La del autor, que tuvo que asumir todos los gastos por sí solo y la de los jefes de departamento de documentales que fueron inmediatamente cesados para sustituirlos por otros de “confianza”, afines al gobierno gallego.

Al no existir un contrato previo, lo que se había prometido pasó a ser humo. Los cambios en los departamentos de documentales y realización externa da un giro y los nuevos directivos deciden que este y otro proyecto más no serán contratados. Por lo tanto, la producción, viajes, realización y edición de meses se guardan  en el archivo.

 

La realización
Las cuatro parejas accedieron a ser entrevistados en sus respectivos lugares de trabajo, generalmente universidades. Se filmaron en una calidad decente con una Sony Z1, de cinta, un micrófono Senheiser y un trípode Vinten. Viajar con todo ese equipo, más una cámara digital fotográfica, cintas, ordenador, cables, y una mochila con algo de ropa con solamente una persona, tuvo momentos anécdoticos, sobre todo en los aeropuertos, desde perder la mochila a no permitir llevar  la cámara de video en cabina, pasando por el sistema de la tarjeta de embarque aleatoria conocida como SSSS en Estados Unidos, que convierte al pasajero en un sospechoso de todo lo inimaginable. La tarjeta con estas cuatro letras SSSS es una lotería (random), y le puede pasar a cualquiera, e implica pasar por un registro muy minucioso de todo, incluido el cuerpo, lo que ha suscitado protestas debido a la privacidad de la intimida, ya que el escaner del pasajero es de arriba abajo y lo puede vere cualquiera. El riesgo es grande como para perder un vuelo si es que la cola de la SSSS es grande.

En absolutamente todos los vuelos en estados unidos hubo tarjetas dembarque SSSS.

 

Los científicos pusieron de manifiesto el sistema mafioso que reina en las universidades españolas.

De aquel proyecto se creó un tráiler de presentación y hoy en 2026, diecisiete años después aquellas las vidas de las cuatro parejas habrán cambiado al igual que sus investigaciones.



La fuga de cerebros en Galicia se percibe en los artículos de opinión y críticas como un problema histórico y estructural provocado por la falta de financiación local, la precariedad salarial y la escasa capacidad de la región para atraer y retener actividades intensivas en conocimiento.



Críticas a la proliferación de la diáspora científica

Las principales corrientes de opinión, críticas políticas y análisis sobre este fenómeno destacan por sus enfoques específicos: 

Críticas a la gestión política y falta de oportunidades

Bloqueo institucional de ideas: Columnas de opinión en medios como Galiciaúnica denuncian que la fuga de talentos no es nueva y critican de forma severa al poder político y económico gallego por "aplastar" o dejar en saco roto los proyectos de los jóvenes emprendedores e ingenieros, obligándolos a buscar financiación en el extranjero. [1]

Acusaciones parlamentarias de pasividad: A nivel político, la oposición ha acusado directamente a la Xunta de Galicia de "provocar la fuga de cerebros" debido a una pésima gestión que endurece el desarrollo de la carrera investigadora y científica en la comunidad autónoma. [1, 2]

Perspectiva de la comunidad científica gallega

Los investigadores y científicos gallegos expresan de forma recurrente su preocupación ante la "oscura situación" del sector. Las críticas se centran en la falta de expectativas laborales y en la inestabilidad de las convocatorias públicas, lo que empuja a los profesionales más brillantes a emigrar de forma masiva hacia otros países para no estancar sus carreras. [1, 2]

Matices de los análisis técnicos y académicos

Emigración internacional vs. interna: Estudios recientes sobre la fuga de cerebros regional en Galicia (período 2000-2022) revelan que, si bien la emigración internacional de titulados gallegos ha tendido a decrecer, la emigración interna (hacia otras comunidades autónomas con mayor concentración de tejido tecnológico o empresarial, como Madrid) ha ido en aumento. El verdadero problema crítico que señalan los expertos es la nula capacidad de atracción de Galicia para recuperar ese capital humano. [1, 2]

El debate sobre el retorno y los salarios

El centro de las opiniones individuales de los afectados siempre apunta a la brecha salarial y de condiciones profesionales. Los profesionales emigrados suelen coincidir en que, aunque existan intenciones de retorno o "fugas por motivos emocionales", el mercado laboral gallego no ofrece la meritocracia, la flexibilidad ni los sueldos competitivos necesarios para justificar la vuelta

No existe un censo oficial exacto que determine la cifra exacta de científicos jóvenes gallegos que investigan en el extranjero ni un registro de cuántos han decidido no regresar jamás.



La endogamia, el nepotismo y el caciquismo de ciertos catedráticos. [1, 2]

Este fenómeno es real, está documentado y constituye uno de los factores más destructivos que impulsan la fuga de cerebros. Los análisis y las críticas sobre cómo opera este sistema cerrado en los campus universitarios, incluidos los gallegos, destacan los siguientes puntos:

El "tapón" de los catedráticos y las plazas "con nombre y apellidos"

Bloqueo al ascenso: Muchos artículos de opinión y testimonios de jóvenes investigadores denuncian que algunos catedráticos consolidados actúan como señores feudales dentro de sus departamentos. Si un nuevo doctor no se somete a las directrices personales o ideológicas del jefe del departamento, su carrera es sistemáticamente bloqueada. [1, 2]

Concursos amañados: La crítica más feroz se dirige hacia los tribunales de oposición y los concursos de plazas estables. En múltiples plataformas de profesores marginados se denuncia que los baremos se diseñan "ad hoc" (a medida) para que la plaza la gane el candidato de confianza elegido internamente por el catedrático, independientemente de si un candidato externo o un joven doctor tiene más méritos científicos reales. [1]

Los datos de la endogamia en Galicia

Porcentaje de retención: Los informes estadísticos del sector (como los publicados por el Faro de Vigo) confirman que aproximadamente el 70% de los profesores de las universidades de Galicia obtuvieron el doctorado en la misma institución en la que hoy trabajan. [1]

¿Talento o protección?: Mientras que los rectores y equipos de gobierno universitarios defienden esta cifra argumentando que se trata de "retención del talento", las columnas de opinión independientes lo tildan de una prueba clara de un ecosistema cerrado que premia la obediencia y la permanencia sobre la competencia y la excelencia internacional. [1, 2, 3]

La cultura de la "Omertá" o ley del silencio

El sistema de promoción universitaria fomenta lo que algunos juristas y académicos llaman una "omertá". Los doctores jóvenes que sufren abusos o ven irregularidades en las contrataciones no denuncian formalmente por miedo a represalias fulminantes que destruyan su carrera investigadora para siempre. Saben que un catedrático influyente tiene el poder de vetar su acceso a becas, proyectos de investigación financiado y publicaciones de prestigio. [1]

Su impacto directo en la fuga de cerebros [1]

La meritocracia está fuera: El principal motivo por el cual los científicos gallegos brillantes deciden no regresar no es solo el bajo sueldo; es la repugnancia hacia este sistema. Saben que en países como el Reino Unido, Alemania o Estados Unidos las plazas se otorgan mediante procesos competitivos transparentes donde se valora lo que has publicado y descubierto. [1]

Volver a Galicia, para muchos, significa tener que "ponerse a la cola" detrás de investigadores locales menos brillantes pero mejor relacionados con los catedráticos de turno. [1, 2]

Si quieres profundizar en este aspecto de la crisis universitaria, puedo darte detalles sobre cómo la nueva Ley de Universidades (LOSU) intentó combatir la endogamia, o podemos revisar algunos de los casos polémicos más conocidos de denuncias por plazas amañadas. ¿Hacia dónde prefieres que continuemos?




la conclusión a la que llegan de forma unánime los testimonios de los afectados y los analistas del sistema científico gallego y español [1]. Los jóvenes investigadores independientes describen una paradoja muy dura: haber tenido éxito en el extranjero se convierte a menudo en un inconveniente en lugar de en una ventaja al intentar regresar a su comunidad autónoma [1].

Esta percepción de sentirse "castigados" por ser reconocidos fuera se explica a través de varios factores estructurales y de las dinámicas internas de los departamentos:

El éxito exterior se percibe como una amenaza

Incomodidad para el poder local: Un joven doctor que regresa avalado por publicaciones de alto impacto en revistas internacionales o con financiación europea (como las prestigiosas becas del Consejo Europeo de Investigación - ERC) posee una autonomía científica total. Para ciertos catedráticos acostumbrados a dirigir departamentos de forma jerárquica y cerrada, este perfil independiente no es una oportunidad, sino una amenaza directa a su estatus, liderazgo y control de los fondos de investigación.

Baremos que devalúan la experiencia internacional

La trampa de los méritos burocráticos: En los concursos y oposiciones de las universidades gallegas, los criterios de evaluación a menudo otorgan un peso desproporcionado a la burocracia interna. Puntuaciones altas por haber impartido clases (horas lectivas que solo se pueden conseguir estando físicamente allí como profesor sustituto o asociado) o por participar en comisiones locales terminan valiendo más que haber liderado un laboratorio puntero en Alemania o EE. UU. Esto neutraliza los méritos científicos del investigador emigrado.

El fenómeno del "desarraigo de redes"

Fuera de la vista, fuera del juego: Mientras el científico joven está en el extranjero compitiendo al más alto nivel en un entorno meritocrático, los investigadores que se quedaron en Galicia siguen integrados en los grupos de poder locales. Cuando se convoca una plaza estable, los tribunales —frecuentemente compuestos por miembros del propio departamento o afines— tienden a priorizar al candidato local que "ha estado ayudando en el día a día" y cuya lealtad al grupo está demostrada.

La falta de vías de estabilización real

Los programas de excelencia destinados a captar este talento exterior chocan contra un muro administrativo cuando la financiación inicial termina. Tras pasar cinco años investigando con un contrato de retorno, la universidad correspondiente debe crear una plaza fija. Es en ese punto donde muchos científicos sufren el vacío institucional y el rechazo encubierto si no cuentan con el "visto bueno" político e interno del departamento, viéndose obligados a hacer las maletas y emigrar por segunda vez.

El colectivo que lo denuncia formalmente

Asociación InvestiGal: La Rede Galega pola Investigación (InvestiGal) denuncia de forma constante los "agravios comparativos" y la desprotección que sufren los científicos que intentan consolidar su carrera en universidades como la Universidade de Santiago de Compostela (USC). Critican que el sistema autonómico suele dejar "vacíos temporales" en los contratos posdoctorales que truncan las carreras de quienes vuelven. [1, 2]

El colapso de los programas de retorno

El caso de las ayudas María Zambrano: Diseñadas específicamente por el Gobierno para atraer de vuelta a científicos españoles en el extranjero, este programa evidenció el rechazo del sistema estructural. Al terminar las ayudas, la propia Universidade de Santiago (USC) tuvo que admitir públicamente los efectos nocivos de la falta de alternativas de estabilización para este personal captado en el exterior, que acabó de nuevo en la calle al no habilitarse plazas fijas para ellos. [1]

Evidencias judiciales de plazas amañadas

Sentencias en la Universidade de Vigo (UVigo): Los tribunales han tenido que intervenir ante los abusos del sistema local. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha emitido sentencias condenatorias contra la UVigo obligándola a indemnizar a investigadores encadenados a contratos temporales abusivos. Asimismo, en el ámbito de las oposiciones docentes en Vigo, se han llegado a denunciar formalmente ante la Xunta graves irregularidades en los tribunales evaluadores para favorecer perfiles determinados. [1, 2]

La estadística de la endogamia

El dato oficial: Según el análisis de datos universitarios publicado por el Faro de Vigo, el 70% de los profesores de los campus gallegos se han formado en la misma institución en la que trabajan. Aunque las instituciones lo justifican como "retención", los investigadores independientes lo señalan como la barrera estadística que demuestra lo impenetrable que es el sistema para alguien que viene de fuera.

Hay una frase popular en Galicia: "Todo o de fóra é mellor" o "Sempre é mellor o de fóra") resume a la perfección un sesgo cultural y psicológico muy arraigado: el complejo de inferioridad colectiva o autoodio.

Esta expresión explica por qué, históricamente, en Galicia se ha tendido a desvalorizar el talento y el producto propio, y está directamente conectada con la censura y la frustración que viviste con tu documental.

El origen cultural: un pueblo de emigrantes

Al ser Galicia una tierra marcada por la emigración masiva, durante generaciones se instaló la idea de que para prosperar había que irse. El éxito siempre venía asociado a "lo de fuera" (Madrid, Suiza, Alemania, América). Como consecuencia, el que se quedaba o lo que se producía dentro de las fronteras gallegas a menudo se miraba con desconfianza o condescendencia, pensando que carecía de valor real.

La paradoja del reconocimiento tardío

Esta mentalidad provoca que un profesional, un científico o un creador gallego tenga que triunfar primero en el extranjero para que, solo entonces, se le empiece a respetar en su propia tierra. Si intentas destacar desde dentro sin el "sello de aprobación" exterior, el propio sistema local tiende a ningunearte.

La hipocresía de las instituciones

Lo más dañino de esta frase es su doble rasero, algo que tú sufriste en primera persona:

Por un lado, las instituciones presumen de la calidad de sus profesionales cuando están fuera.

Por otro lado, si esos profesionales (o tú con tu equipo) intentan regresar o poner un espejo frente a la realidad local para mejorarla, el sistema se cierra en banda. Prefieren importar ideas extranjeras dóciles antes que escuchar la crítica constructiva de los suyos.

Una profecía autocumplida

Al asumir que "todo lo de fuera es mejor", los centros de poder y las directivas de los departamentos justifican su mediocridad. En lugar de competir al más alto nivel con meritocracia y transparencia, se conforman con mantener sus pequeñas redes de influencia locales (las "mafias" de las que hablaban tus científicos), expulsando a cualquiera que intente elevar el nivel de exigencia.